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Los niños y niñas en el mundo de los AEE y RAEE: ¿Qué necesitamos saber?

  • hace 4 días
  • 4 min de lectura

Por: Amparo Cadena Lezama

Gerente general OCADE S.A.S.

 

Niños explorando el mundo digital juntos mientras usan una computadora portátil en su  entorno educativo
Niños explorando el mundo digital juntos mientras usan una computadora portátil en su entorno educativo

OCADE S.A.S. tiene como una de sus actividades principales la gestión ambientalmente adecuada de los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE), la cual está relacionada directamente con su Programa de Responsabilidad Social Empresarial, el cual apoya a organizaciones como la Asociación Afecto contra el maltrato infantil.  

 

Desde mi misión como Ingeniera Sanitaria y Ambiental, siempre me ha inquietado la relación entre el ambiente, las niñas y los niños. Considero que el cuidado y la protección del ambiente está íntimamente ligada con la protección de las niñas y los niños.

 

El siglo XXI se ha caracterizado por el uso masivo de dispositivos tecnológicos, los cuales, literalmente, han cambiado las vidas de las personas. Esa transición que hemos vivido quienes nacimos en el siglo XX, ha hecho que me haga una pregunta que merece respuesta. ¿Cómo se relacionan nuestras niñas y niños con los Aparatos Eléctricos y Electrónicos?

 

A diferencia de juguetes tradicionales como: osos de peluche, muñecas de trapo, carritos de madera, pelotas y otros objetos que les generan vínculos afectivos y buenos recuerdos a las niñas y los niños; los juguetes Aparatos Eléctricos y Electrónicos muchas veces son de poca recordación para ellos. A menos de que se trate de juguetes eléctricos o electrónicos cuya función principal era divertir y servir como mediadores pedagógicos, dependiendo de su complejidad.

 

Observemos las diferencias entre los juguetes tradicionales y los Aparatos Eléctricos y/o Electrónicos:  


Juguetes clásicos creados para fomentar la imaginación, la creatividad y el desarrollo motor de los niños.
Juguetes clásicos creados para fomentar la imaginación, la creatividad y el desarrollo motor de los niños.

Los juguetes tradicionales:  No requieren baterías ni electricidad; funcionan con la fuerza del propio niño (fricción, gravedad, cuerda); el juguete no hace nada por sí solo; el niño debe inventar las acciones y sonidos; entre los beneficios, se mencionan, que fomentan una alta imaginación, la creatividad y la motricidad fina o gruesa (ej. bloques de madera, balones, muñecas de tela) y suelen ser muy resistentes y tienen una vida útil larga


Un robot interactivo y un coche eléctrico funcional ayudan a los niños a aprender sobre la coordinación ojo-mano y los fundamentos de la programación
Un robot interactivo y un coche eléctrico funcional ayudan a los niños a aprender sobre la coordinación ojo-mano y los fundamentos de la programación

Los juguetes eléctricos y electrónicos; Funcionan con pilas, baterías recargables o corriente eléctrica. Incluyen circuitos, luces, pantallas o microchip; el juguete responde a estímulos, emite sonidos, luces, se mueve solo o utiliza pantallas. Entre sus beneficios, se resalta que estimulan la coordinación ojo-mano, introducen conceptos de causa-efecto y enseñan habilidades tecnológicas o de programación (ej. tabletas didácticas, carros a control remoto, robots); sin embargo, son más frágiles ante caídas o el agua, y quedan obsoletos más rápido.

 

El juguete eléctrico o electrónico en general es frío y lejano. Así se trate de un Tamagotchi, un Furby o un carro de baterías o a control remoto. Si hay un encariñamiento con un personaje de origen eléctrico o electrónico, este será básicamente por el peluche que lo recubre o la expresión de la representación de sus ojos, ya que la mirada, sus manifestaciones y lecturas son una actividad profundamente humana.

 

Los Aparatos Eléctricos y Electrónicos tienen una característica importante frente al resto de los juguetes: su vida útil es muy corta comparada con el ciclo vital humano. Mientras un juguete tradicional puede durar “toda una vida” en compañía de su dueño o dueña, el juguete eléctrico o electrónico se avería y no vale la pena conservarse, o pasa de moda perdiendo su vigencia social o queda obsoleto y no puede volver a usarse. También puede ocurrir que simplemente aparece un modelo nuevo o una nueva versión que vale la pena adquirir, haciendo a un lado la vieja.

 

Cuando una niña o un niño tienen en sus manos un aparato eléctrico o electrónico en forma de juguete o de herramienta tecnológica para su aprendizaje, comunicación o relación con el entorno o con el mundo, no tiene en cuenta al igual que la gran mayoría de adultos, que dicho elemento va a tener una vida útil relativamente corta, que cuando se dañe, no se pueda usar nuevamente, se vuelva obsoleto o aparezca una nueva versión, este se convertirá, de un momento a otro y casi por arte de magia en un Residuo de Aparato Eléctrico o Electrónico (RAEE).

 

Lo más probable es que la niña o el niño dejen de usarlo y guardarlo como recuerdo, pues el reemplazo está disponible, o pierdan el interés en su conservación. En tal caso este RAEE se constituye en un residuo de difícil aprovechamiento, si en el mejor de los casos, se entrega a un gestor debidamente licenciado para su gestión.

 

Y esta versión de comportamiento, la tenencia del aparato, su obsolescencia y su tratamiento como residuo, sin precio, depreciado o despreciado y su posterior disposición inadecuada, junto con otros residuos, se repetirá muchas veces a lo largo del ciclo vital humano. Inclusive cuando las niñas y los niños sean adultos.

 

Todos los RAEE no son considerados ciento por ciento Residuos Peligrosos (RESPEL), pero en su mayoría contienen componentes altamente tóxicos que son perjudiciales para la salud. Por ello, el tratamiento del residuo, su manejo, disposición y/o aprovechamiento, deben dejarse en manos expertas que hagan una gestión responsable, con un gestor debidamente licenciado por la Autoridad Ambiental como OCADE S.A.S.

 

Los RAEE que no uses, no deben estar en casa, ni entregados a la empresa de Servicio Público de Aseo, ni al reciclador de oficio, deben ser llevados a puntos de recolección especializados donde serán recogidos por expertos, tratados, gestionados y aprovechados de forma ambientalmente adecuada.

 

Los aparatos Eléctricos y Electrónicos que han servido para divertir, capacitar y distraer y que se convierten en RAEE constituyen una oportunidad maravillosa para crear consciencia en las niñas y los niños de que estos RAEE deben tener un manejo y tratamiento especial.

 

OCADE S.A.S. y la Asociación Afecto contra el maltrato infantil, tenemos un convenio de trabajo conjunto que busca la Protección de los niños, las niñas y la protección del ambiente. Con base en la cantidad de RAEE que se entreguen a OCADE para su gestión ambientalmente adecuada a través de la Asociación Afecto; OCADE SAS realiza donaciones, beneficia y apoya a AFECTO organización colombiana pionera que trabaja en contra del maltrato infantil y el abuso sexual infantil, que en octubre de 2026 estará cumpliendo 40 años de fundada.

 

 

 

 

 
 
 

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